Cuerpos hallados corresponden a los 2 sacerdotes jesuitas y guía de turistas asesinados: Compañía de Jesús
La orden religiosa pidió a las autoridades garantizar la seguridad para la comunidad y diseñar un programa integral de rescate para regiones que han sido lastimadas por la violencia como es el caso de la Sierra Tarahumara.
La orden religiosa pidió a las autoridades garantizar la seguridad para la comunidad y diseñar un programa integral de rescate para regiones que han sido lastimadas por la violencia como es el caso de la Sierra Tarahumara.

Los cuerpos recuperados este miércoles por autoridades del estado de Chihuahua en la Sierra Tarahumara corresponden a los sacerdotes Javier Campos Morales y Joaquín César Mora Salazar, informó en un comunicado la Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús.
Fue durante la madrugada de este jueves que un integrante de la comunidad y un representante del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, confirmaron ante las autoridades de la Fiscalía General del estado la identidad de los cuerpos hallados.
Asimismo, la Compañía de Jesús indicó que fue informada que también fue identificado por sus familiares el señor Fernando Palma, guía de turistas en la Sierra Tarahumara.
“Los jesuitas de México extendemos el más sentido pésame a sus seres queridos y reiteramos que su caso no debe ser soslayado. Asimismo, dado que se ha hecho público de que en lo sucedido el lunes 22 de junio en Cerocahui podría haber otras víctimas de desaparición, llamamos a que la búsqueda continúe”, se lee en el comunicado compartido.
La orden religiosa pidió a las autoridades garantizar la seguridad para la comunidad de Cerocahui y diseñar un programa integral de rescate para regiones que han sido lastimadas por la violencia como es el caso de la Sierra Tarahumara.
“Somos conscientes de que, en un país con más de 100 mil personas desaparecidas, el hallazgo de nuestros hermanos a 72 horas de desaparición tras una búsqueda coordinada por los tres niveles de gobierno refleja una atención intensa; al mismo tiempo, no podemos dejar de señalar que esta acción es poco accesible a la inmensa mayoría de familias cuyos casos no concitan atención pública. La memoria de nuestros hermanos nos obliga a seguir trayendo a la luz esa realidad”.
